Vistas de página en total

lunes, 4 de mayo de 2015

Me alegro de que ambos nos hayamos separado para poder buscar cada uno lo que realmente queremos. Tú, no tener que amar algo más allá de ti mismo, yo, aunar mi alma con otra capaz  de hacerlo.

Tú tienes demasiado egocentrismo para poder darte cuenta de que algo es realmente valioso, porque todo lo externo a ti siempre va a tener un valor inferior al tuyo. Tú buscas alguien que te admire desde un punto de vista lejano, respetando cualquier decisión que tomes y poniendo como supremo cualquier pensamiento que se te ocurra. Tú solo buscas algo mediocre, que te de un polvo semanal y un acompañante para no caminar solo ante los demás hacia donde a ti te parezca. Tú no buscas riqueza en otra persona, no buscas aprender, no buscas un tesoro que te de la vida, ni siquiera ser tú el tesoro de alguien, ni siquiera ser tú el mentor, tan solo alguien que te murmure una constante aprobación, que se oiga pero que no tenga que ser escuchada, que exista pero que no tengas que darle tu vida. Tú buscas un medio y no un fin. Tú quieres un complemento, una mascota para representar tu imagen idealizada tradicional y absurda de estabilidad, para hacer creer al mundo que guardas un paraíso privado en tu vida en pareja, cuando realmente quieres ese paraíso para ti solo, porque en ti mismo ya crees que encuentras absoluta perfección. En tu inmenso narcisismo no es necesario ningún elemento más que aporte belleza. Tú quieres pareja para tener compañía en público y soledad en privado. Tú buscas solo una tapadera y no un nuevo mundo. Tu infinito ego no deja en tu alma cabida a nada que no provenga de ti. Tú quieres alguien dispuesto a solo obtener de ti ese cariño fácil y rápido que utilizas para camuflar el desprecio que tu egocentrismo hace sobre todo lo demás que no eres tú, que es la mayor muestra de amor que eres capaz de dar para retener a alguien que te sirva para darte valor a ti mismo.


Tú no puedes tener a alguien que sea un cien, porque solo cogerás de ella un quince. Busca a tu quince, no importa quien, mientras que no espere que la ames como tú te amas.

B.

sábado, 28 de julio de 2012

Poco a poco.

Cuesta mucho llegar a querer a una persona. Empiezas viéndole con buenos ojos, pero no diferente a todos los demás. Luego, poco a poco, echas de menos detalles suyos tontos cuando él no está, como su espalda de hombre o su risa de niño. Y empiezas a notar como tu forma de ser con él también empieza a ser diferente que con los demás. Empiezas a conocerle más a él, y él a ti, lo que hace que ya empiece a formar parte de tu vida. Los momentos juntos pasan de ser normales, llenos de conversaciones circunstanciales, a buenos, con ratos dignos de recordar, y llegando a ser inmejorables, en los que podéis hablar de cualquier cosa y los silencios dejan de se incómodos. Llegas a sentir cosas con él que no sientes con cualquiera, a mirarlo de forma diferente a los demás. Acabas adorando cada pequeña cosa suya, como su barba suave, sus manos grandes o sus ojos claros, casi necesitándolas. Valóralo. Esto no pasa todos los días. 
B.

domingo, 1 de abril de 2012

Be different.

No permitas que la gente imponga sus opiniones y pensamientos sobre los tuyos propios. No permitas que te cambien, chantajen o jueguen contigo. Por que el hecho de que sean mayoría no les da la razón.
Tu manera de pensar y reaccionar es seguro mucho más valiosa que todos sus pensamientos juntos, por ello no permitas que la destruyan.
Crea, sueña, imagina y vive por ti mismo, no por lo que digan los demás.
M.

Tú eres el mayor de mis vicios.

M.

viernes, 9 de marzo de 2012

A esas personas que son más de lo que parecen ser.

Hay dos clases de personas. Las que puedes conocer del todo después de pasar con ellas unas horas y las que ni siquiera después de meses y meses llegas a conocer completamente. Una persona que puedes conocer en seguida, que se expone tal como es en un primer contacto, que puedes calarla solo con que te dirija una o dos veces la palabra, de primeras puede que parezca alguien simpático y agradable, mucho más de hecho que la que tiene no tiene este comportamiento, si embargo, en poco tiempo te cansarás de esa persona al ver que de primeras te ofreció todo lo que es, y que no hay más, que no tiene más inquietudes personales, más maneras de ser o de pensar, otras distintas formas de ver la vida, más cosas que ir descubriendo poco a poco. Sin embargo una persona a la que no podamos encasillar con facilidad, que no sea alguien por lo que demuestre continuamente, si no que sea alguien a nivel personal, puede que de primeras nos produzca una serie de sensaciones como confusión, interés o incluso rechazo, pero estas personas son las que realmente valen, son la que realmente merece la pena hacer un esfuerzo por conocer, porque estas personas son las que nos van a marcar de verdad en nuestra vida. Estas personas son con las que poco a poco hay que esforzarse por conocer, porque quien sabe lo que nos podríamos estar perdiendo si no lo hacemos.

B



domingo, 26 de febrero de 2012

Y esta soy yo

Soy de esas a las que no les gusta llorar delante de nadie y sólo quiere enseñar sonrisas. De las típicas despistadas que mamá riñe cada dos por tres por no recoger la habitación, por dejar el baño hecho un asco o porque se pasa el día entero comiendo regalices y galletas de chocolate. De esas que se rayan por casi todo, por cualquier estupidez y que no saben como reaccionar cuando tienen a ese chico que las vuelve locas delante de sus narices. Soy de esas que pueden querer sin que se les note, que pueden morirse de celos y fingirlo sonriendo...

M.

lunes, 9 de enero de 2012

Be strong, darling

Soy fuerte, por que ya he sido débil demasiado tiempo. He aprendido a no tener miedo, porque ya sé como se vive con él. He ganado la confianza en mi misma, porqué sé como es, ser insegura. Me he vuelto prudente porque también he sido estúpida, y conozco las consecuencias. He aprendido a sonreír porque sé como es ver todo negro. He aprendido a reírme de mis errores y a alejar el pasado, porque conozco la agonía de la imperfección. He aprendido a levantarme porque he estado en el suelo demasiado tiempo, y sobre todo he aprendido a que no ser perfecta es bueno, ya que la perfección es inalcanzable para todos.
M.