Vistas de página en total

sábado, 28 de julio de 2012

Poco a poco.

Cuesta mucho llegar a querer a una persona. Empiezas viéndole con buenos ojos, pero no diferente a todos los demás. Luego, poco a poco, echas de menos detalles suyos tontos cuando él no está, como su espalda de hombre o su risa de niño. Y empiezas a notar como tu forma de ser con él también empieza a ser diferente que con los demás. Empiezas a conocerle más a él, y él a ti, lo que hace que ya empiece a formar parte de tu vida. Los momentos juntos pasan de ser normales, llenos de conversaciones circunstanciales, a buenos, con ratos dignos de recordar, y llegando a ser inmejorables, en los que podéis hablar de cualquier cosa y los silencios dejan de se incómodos. Llegas a sentir cosas con él que no sientes con cualquiera, a mirarlo de forma diferente a los demás. Acabas adorando cada pequeña cosa suya, como su barba suave, sus manos grandes o sus ojos claros, casi necesitándolas. Valóralo. Esto no pasa todos los días. 
B.

domingo, 1 de abril de 2012

Be different.

No permitas que la gente imponga sus opiniones y pensamientos sobre los tuyos propios. No permitas que te cambien, chantajen o jueguen contigo. Por que el hecho de que sean mayoría no les da la razón.
Tu manera de pensar y reaccionar es seguro mucho más valiosa que todos sus pensamientos juntos, por ello no permitas que la destruyan.
Crea, sueña, imagina y vive por ti mismo, no por lo que digan los demás.
M.

Tú eres el mayor de mis vicios.

M.

viernes, 9 de marzo de 2012

A esas personas que son más de lo que parecen ser.

Hay dos clases de personas. Las que puedes conocer del todo después de pasar con ellas unas horas y las que ni siquiera después de meses y meses llegas a conocer completamente. Una persona que puedes conocer en seguida, que se expone tal como es en un primer contacto, que puedes calarla solo con que te dirija una o dos veces la palabra, de primeras puede que parezca alguien simpático y agradable, mucho más de hecho que la que tiene no tiene este comportamiento, si embargo, en poco tiempo te cansarás de esa persona al ver que de primeras te ofreció todo lo que es, y que no hay más, que no tiene más inquietudes personales, más maneras de ser o de pensar, otras distintas formas de ver la vida, más cosas que ir descubriendo poco a poco. Sin embargo una persona a la que no podamos encasillar con facilidad, que no sea alguien por lo que demuestre continuamente, si no que sea alguien a nivel personal, puede que de primeras nos produzca una serie de sensaciones como confusión, interés o incluso rechazo, pero estas personas son las que realmente valen, son la que realmente merece la pena hacer un esfuerzo por conocer, porque estas personas son las que nos van a marcar de verdad en nuestra vida. Estas personas son con las que poco a poco hay que esforzarse por conocer, porque quien sabe lo que nos podríamos estar perdiendo si no lo hacemos.

B



domingo, 26 de febrero de 2012

Y esta soy yo

Soy de esas a las que no les gusta llorar delante de nadie y sólo quiere enseñar sonrisas. De las típicas despistadas que mamá riñe cada dos por tres por no recoger la habitación, por dejar el baño hecho un asco o porque se pasa el día entero comiendo regalices y galletas de chocolate. De esas que se rayan por casi todo, por cualquier estupidez y que no saben como reaccionar cuando tienen a ese chico que las vuelve locas delante de sus narices. Soy de esas que pueden querer sin que se les note, que pueden morirse de celos y fingirlo sonriendo...

M.

lunes, 9 de enero de 2012

Be strong, darling

Soy fuerte, por que ya he sido débil demasiado tiempo. He aprendido a no tener miedo, porque ya sé como se vive con él. He ganado la confianza en mi misma, porqué sé como es, ser insegura. Me he vuelto prudente porque también he sido estúpida, y conozco las consecuencias. He aprendido a sonreír porque sé como es ver todo negro. He aprendido a reírme de mis errores y a alejar el pasado, porque conozco la agonía de la imperfección. He aprendido a levantarme porque he estado en el suelo demasiado tiempo, y sobre todo he aprendido a que no ser perfecta es bueno, ya que la perfección es inalcanzable para todos.
M.

viernes, 6 de enero de 2012

Dieciséis.

Un día te despiertas y te agarras a la almohada entreabriendo los ojos molesta por el sol y soltando algo parecido a un gruñido, como sueles hacer todos los días. Estas media hora tratando de apartar las mantas con los pies mientras te frotas los ojos, como todos los días. A duras penas, consigues ponerte de pie sin caerte, y, como todos los días, te equivocas de pie con las zapatillas. Entonces caes en la cuenta de que hoy no es como todos los días. Desde siempre has querido a llegar a una edad en la que ya seas casi totalmente dueña de ti misma, en la que solo tu respondas ante tus acciones, en la que puedas esperar cualquier cosa de la vida, en la que tengas la edad idónea para poder hacer locuras, para poder equivocarte, para poder hacerte ilusiones, para poder ser una inconsciente de vez en cuando, para poder pasarte, para poder descubrir y probar cosas nuevas, para poder habar de cosas que se alejan un poco más de lo superficial, para poder replantearte las cosas de otra manera, para poder quitarte límites, para poder vivir de verdad. Una edad como, por ejemplo, los dieciséis años. Y hoy es ese día. Sales por la puerta de tu habitación con la sensación de tener el mundo en tus manos.
B.

domingo, 1 de enero de 2012

2012

Y otro año más que pasa. Y con el miles y miles de momentos y recuerdos. Algunos con risas sonoras, otros con lágrimas amargas. Pero,¿que más da? Ya ha comenzado un nuevo año y es momento de dejar los malos recuerdos atrás y conservar únicamente los buenos. Es tiempo de sonreír, de estar con las personas a las que quieres. Tiempo de regalos,ilusiones y alegrías. Tiempo de no sufrir por nada, ni nadie. Tiempo de seguir adelante. Quizás comenzar de cero. De cumplir tus propósitos de año nuevo, o de no hacerlo. Tiempo de cambiar, o de seguir igual.
Pero de lo que no hay duda, es que es tiempo de actuar. De vivir y disfrutar al máximo. Y de sonreirle a la vida tanto como se pueda.
M.