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lunes, 9 de enero de 2012

Be strong, darling

Soy fuerte, por que ya he sido débil demasiado tiempo. He aprendido a no tener miedo, porque ya sé como se vive con él. He ganado la confianza en mi misma, porqué sé como es, ser insegura. Me he vuelto prudente porque también he sido estúpida, y conozco las consecuencias. He aprendido a sonreír porque sé como es ver todo negro. He aprendido a reírme de mis errores y a alejar el pasado, porque conozco la agonía de la imperfección. He aprendido a levantarme porque he estado en el suelo demasiado tiempo, y sobre todo he aprendido a que no ser perfecta es bueno, ya que la perfección es inalcanzable para todos.
M.

viernes, 6 de enero de 2012

Dieciséis.

Un día te despiertas y te agarras a la almohada entreabriendo los ojos molesta por el sol y soltando algo parecido a un gruñido, como sueles hacer todos los días. Estas media hora tratando de apartar las mantas con los pies mientras te frotas los ojos, como todos los días. A duras penas, consigues ponerte de pie sin caerte, y, como todos los días, te equivocas de pie con las zapatillas. Entonces caes en la cuenta de que hoy no es como todos los días. Desde siempre has querido a llegar a una edad en la que ya seas casi totalmente dueña de ti misma, en la que solo tu respondas ante tus acciones, en la que puedas esperar cualquier cosa de la vida, en la que tengas la edad idónea para poder hacer locuras, para poder equivocarte, para poder hacerte ilusiones, para poder ser una inconsciente de vez en cuando, para poder pasarte, para poder descubrir y probar cosas nuevas, para poder habar de cosas que se alejan un poco más de lo superficial, para poder replantearte las cosas de otra manera, para poder quitarte límites, para poder vivir de verdad. Una edad como, por ejemplo, los dieciséis años. Y hoy es ese día. Sales por la puerta de tu habitación con la sensación de tener el mundo en tus manos.
B.

domingo, 1 de enero de 2012

2012

Y otro año más que pasa. Y con el miles y miles de momentos y recuerdos. Algunos con risas sonoras, otros con lágrimas amargas. Pero,¿que más da? Ya ha comenzado un nuevo año y es momento de dejar los malos recuerdos atrás y conservar únicamente los buenos. Es tiempo de sonreír, de estar con las personas a las que quieres. Tiempo de regalos,ilusiones y alegrías. Tiempo de no sufrir por nada, ni nadie. Tiempo de seguir adelante. Quizás comenzar de cero. De cumplir tus propósitos de año nuevo, o de no hacerlo. Tiempo de cambiar, o de seguir igual.
Pero de lo que no hay duda, es que es tiempo de actuar. De vivir y disfrutar al máximo. Y de sonreirle a la vida tanto como se pueda.
M.